No necesitas una cámara profesional para que tu negocio se vea bien. Con el celular y un poco de cuidado puedes lograr fotos que dan ganas de entrar.
Tres reglas: usa luz natural (cerca de una ventana o de día), limpia y ordena antes de disparar, y toma varias tomas —el producto de cerca, el lugar completo y un detalle con onda—. Evita el flash directo y las fotos oscuras. Una buena foto vale más que mil palabras cuando alguien decide a quién visitar.
