Pocas calles cuentan tanto con tan poco ruido como Francisco Sosa. Es una de las vías coloniales más antiguas de la ciudad y conecta el centro de Coyoacán con el Barrio de Santa Catarina. Caminarla es pasar frente a casonas, muros cubiertos de buganvilia, capillas y placas que recuerdan a los personajes que vivieron aquí.
El paseo termina (o empieza) en la Plaza de Santa Catarina, una placita con su capilla amarilla y la Casa de Cultura Jesús Reyes Heroles, cuyos jardines vale la pena recorrer. Es un tramo corto, plano y perfecto para hacer sin prisa.
Hazlo por la mañana o al atardecer, cuando la luz pega en las fachadas. Es gratis, es tranquilo y es, probablemente, la mejor introducción al Coyoacán de siempre.
